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    Economía

    El crecimiento de los préstamos en línea en México: causas, riesgos, regulación y opciones responsables

    Un análisis sobre la expansión del crédito digital en el país, los factores que impulsan su adopción y las consideraciones para los consumidores

    Dra. Carmen Vázquez
    |
    16 de enero de 2026
    11 min
    ✓ Contenido actualizado 2026

    Este artículo se revisa periódicamente para mantener su precisión y relevancia.

    El crecimiento de los préstamos en línea en México: causas, riesgos, regulación y opciones responsables
    Imagen ilustrativa. Fuente: Archivo

    $85,000 MDP

    Créditos digitales 2025

    120+

    Fintechs reguladas

    47%

    Adultos sin crédito formal

    80-200%

    CAT promedio fintech

    El acceso al crédito ha experimentado una transformación sustancial en México durante los últimos años. La digitalización de los servicios financieros, acelerada por la pandemia de COVID-19 y el crecimiento de la infraestructura tecnológica, ha permitido que millones de mexicanos accedan a productos crediticios a través de plataformas digitales. Este fenómeno, conocido como crédito en línea o préstamos digitales, representa tanto una oportunidad de inclusión financiera como un desafío regulatorio que las autoridades continúan abordando.

    Según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el número de instituciones de tecnología financiera autorizadas bajo la Ley Fintech ha crecido de manera sostenida desde la entrada en vigor de la regulación en 2018. Al cierre de 2025, operaban en el país más de 120 entidades reguladas dedicadas al otorgamiento de crédito digital, sin contar aquellas que funcionan bajo otros esquemas regulatorios o las que operan de manera informal.

    Factores que impulsan la expansión del crédito digital

    El crecimiento de los préstamos en línea en México responde a una confluencia de factores estructurales y coyunturales que han modificado tanto la oferta como la demanda de servicios crediticios. Comprender estas dinámicas resulta esencial para dimensionar el fenómeno y sus implicaciones.

    En primer lugar, la penetración de internet y dispositivos móviles ha alcanzado niveles históricos. De acuerdo con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el 78% de la población mexicana contaba con acceso a internet al cierre de 2025, mientras que el número de líneas de telefonía móvil superaba los 130 millones. Esta infraestructura ha sido determinante para que las plataformas digitales puedan llegar a segmentos poblacionales tradicionalmente excluidos del sistema financiero formal.

    En segundo término, existe una demanda insatisfecha de crédito en amplios sectores de la población. El Banco de México ha documentado que aproximadamente el 47% de los adultos mexicanos carece de acceso a productos crediticios formales. Las causas incluyen la ausencia de historial crediticio, la informalidad laboral y la escasa presencia de sucursales bancarias en zonas rurales y periurbanas. Ante esta realidad, las plataformas digitales han encontrado un nicho de mercado considerable.

    Adicionalmente, los procesos de evaluación crediticia basados en inteligencia artificial y análisis de datos alternativos han permitido que estas plataformas ofrezcan decisiones de crédito en minutos, a diferencia de los procesos tradicionales que pueden tomar días o semanas. Esta agilidad resulta atractiva para usuarios que requieren liquidez inmediata.

    Perfil del usuario de crédito digital en México

    Las características demográficas y socioeconómicas de quienes recurren a préstamos en línea revelan patrones específicos que merecen atención. Estudios de la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (Afico) y de diversas instituciones académicas han identificado los siguientes rasgos predominantes:

    • Edad promedio entre 25 y 45 años, con mayor concentración en el segmento de 30 a 40.
    • Nivel educativo medio-superior y superior, con familiaridad en el uso de tecnología.
    • Ingresos mensuales entre 8,000 y 25,000 pesos, ubicándose en estratos socioeconómicos C y C+.
    • Residencia predominante en zonas metropolitanas, aunque con crecimiento en ciudades medias.
    • Motivaciones principales: emergencias médicas, consolidación de deudas, gastos educativos y emprendimiento.

    Es relevante señalar que un porcentaje significativo de usuarios de crédito digital carece de historial en el buró de crédito tradicional, lo que los convierte en población subatendida por la banca comercial. Este segmento, denominado en la literatura especializada como "thin file", representa una oportunidad pero también un riesgo crediticio elevado.

    Tendencias actuales del mercado de crédito digital

    El comportamiento del consumidor mexicano frente a las plataformas de crédito digital ha evolucionado significativamente. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 publicada por la CNBV y el INEGI, el 18% de los adultos que solicitaron algún tipo de crédito durante el último año lo hicieron a través de canales digitales, cifra que representa un incremento de 6 puntos porcentuales respecto a la medición anterior. Esta tendencia se inscribe en un contexto de digitalización acelerada de los servicios financieros, donde las aplicaciones móviles y las plataformas web han desplazado parcialmente a los canales presenciales tradicionales. Para profundizar en estas dinámicas, puede consultarse un análisis reciente sobre el crecimiento de los préstamos digitales en México, que examina los factores estructurales detrás de esta transformación.

    El volumen total de créditos otorgados por plataformas digitales reguladas superó los 85,000 millones de pesos durante 2025, según estimaciones de la propia CNBV. Esta cifra, aunque representa menos del 3% del crédito al consumo total del sistema financiero, evidencia una trayectoria de crecimiento sostenido que las autoridades monitorean con atención.

    Resulta también destacable el surgimiento de modelos híbridos donde bancos tradicionales han establecido alianzas con fintechs para ofrecer productos crediticios digitales bajo sus licencias bancarias. Esta convergencia ha difuminado las fronteras entre la banca convencional y las empresas de tecnología financiera.

    Riesgos asociados al crédito en línea

    Como todo instrumento financiero, los préstamos digitales conllevan riesgos que los usuarios deben conocer y ponderar antes de contratar. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha identificado las siguientes problemáticas recurrentes:

    El sobreendeudamiento constituye el riesgo más frecuente. La facilidad y rapidez para obtener crédito puede inducir a los usuarios a contratar múltiples préstamos simultáneos sin una evaluación adecuada de su capacidad de pago. Datos de la Condusef indican que las reclamaciones relacionadas con créditos digitales aumentaron 34% durante 2025, siendo el cobro excesivo de intereses y comisiones la queja más común.

    Las tasas de interés en el segmento de crédito digital suelen ser significativamente superiores a las de la banca tradicional. El Costo Anual Total (CAT) promedio de préstamos personales en línea oscila entre 80% y 200%, dependiendo del plazo, monto y perfil de riesgo del solicitante. Esta realidad contrasta con tasas promedio de 35% a 50% en créditos bancarios tradicionales, aunque estos últimos suelen tener requisitos de acceso más estrictos.

    Otro riesgo relevante lo constituyen las prácticas de cobranza agresivas o ilegales. A pesar de los esfuerzos regulatorios, persisten denuncias de plataformas que recurren a llamadas intimidatorias, difamación en redes sociales o contacto con familiares y empleadores del deudor. La Profeco ha iniciado procedimientos contra decenas de empresas por estas prácticas durante el último año.

    Finalmente, el fraude y la suplantación de identidad representan amenazas latentes. La sofisticación de los ciberdelincuentes ha permitido la proliferación de aplicaciones falsas que simulan ser plataformas legítimas para obtener datos personales y financieros de los usuarios. La Policía Cibernética reportó más de 12,000 denuncias relacionadas con fraudes en aplicaciones de préstamos durante 2025.

    Marco regulatorio vigente

    México cuenta con un marco normativo específico para las empresas de tecnología financiera desde la promulgación de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera en 2018. Esta legislación, conocida coloquialmente como Ley Fintech, estableció requisitos de capital, gobernanza, prevención de lavado de dinero y protección al usuario para las plataformas que operan modelos de fondeo colectivo y activos virtuales.

    No obstante, es importante precisar que no todas las plataformas de préstamos en línea caen bajo el ámbito de esta ley. Las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), que también ofrecen crédito digital, se rigen por disposiciones diferentes y pueden operar como entidades reguladas o no reguladas dependiendo de su vinculación con instituciones bancarias.

    La CNBV ha intensificado sus labores de supervisión y ha implementado un registro público de entidades autorizadas que los usuarios pueden consultar antes de contratar cualquier servicio. Asimismo, la Condusef ofrece un comparador de productos financieros que incluye información sobre tasas, comisiones y reclamaciones de las principales plataformas.

    Las autoridades han anunciado reformas adicionales para fortalecer la protección al consumidor, incluyendo la obligación de presentar el CAT de manera prominente, límites a las prácticas de cobranza y requisitos más estrictos de transparencia en la publicidad de productos crediticios.

    Criterios para elegir opciones responsables

    Ante la diversidad de ofertas disponibles, los consumidores requieren herramientas para evaluar y seleccionar plataformas de crédito que operen de manera responsable. Los siguientes criterios pueden orientar esta decisión:

    Verificar el estatus regulatorio de la plataforma constituye el primer paso. Los usuarios deben confirmar que la entidad cuente con autorización de la CNBV o, en el caso de Sofomes reguladas, con registro ante dicha comisión. Esta información se encuentra disponible en el portal oficial del regulador.

    Comparar el CAT entre diferentes opciones permite identificar el costo real del crédito. Este indicador, que integra tasas de interés, comisiones y seguros obligatorios, ofrece una métrica estandarizada para contrastar productos. La diferencia entre plataformas puede superar los 100 puntos porcentuales para montos y plazos similares.

    Revisar las condiciones contractuales, particularmente las cláusulas relativas a pagos anticipados, penalizaciones por mora y procedimientos de cobranza, resulta fundamental antes de firmar cualquier contrato. La ley obliga a las entidades a proporcionar esta información de manera clara y accesible.

    Consultar las opiniones y reclamaciones registradas ante la Condusef proporciona información valiosa sobre el desempeño de las plataformas en su relación con los usuarios. Un alto número de quejas o un índice de reclamación elevado constituyen señales de alerta.

    Perspectivas y reflexiones finales

    El crecimiento de los préstamos en línea en México representa una realidad que difícilmente se revertirá. La tecnología ha democratizado el acceso al crédito para millones de personas previamente excluidas del sistema financiero formal, lo cual constituye un avance en términos de inclusión. Sin embargo, esta expansión debe acompañarse de esfuerzos sostenidos en educación financiera, regulación efectiva y protección al consumidor.

    La responsabilidad de un uso adecuado del crédito digital recae tanto en las instituciones como en los usuarios. Las plataformas deben operar con transparencia, tasas justas y prácticas de cobranza éticas. Los consumidores, por su parte, deben informarse, comparar opciones y evaluar su capacidad de pago antes de asumir compromisos financieros.

    En última instancia, la educación financiera emerge como el factor determinante para que el crédito digital cumpla su potencial como herramienta de desarrollo y no se convierta en un mecanismo de sobreendeudamiento. Las autoridades, instituciones educativas y medios de comunicación tienen la responsabilidad compartida de promover una cultura de toma de decisiones financieras informada entre la población mexicana.

    Fuentes consultadas: INEGI, Banco de México, Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Ver datos oficiales

    Sobre esta información

    Este artículo fue elaborado por la Redacción de Centro Información con base en fuentes oficiales y datos verificables. La información se actualizó por última vez el 16 de febrero de 2026.

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