En una enérgica intervención durante la plenaria de la Cámara de Representantes, el congresista del Centro Democrático Hernán Cadavid reclamó directamente a la superintendente de Industria y Comercio y ministra de Comercio (e), Cielo Rusinque, por lo que calificó como falsas acusaciones en su contra provenientes de una contratista del despacho de la funcionaria.
El hecho ocurrió cuando Cadavid intervino en el recinto para señalar que Diana Marcela Portilla, colaboradora de Rusinque, lo había acusado públicamente de estar detrás de un plan para atentar contra su vida. Ante esta situación, decidió compartir en sus redes sociales fragmentos de su intervención y las denuncias que expuso.
Con evidente molestia, el representante expresó: “Quiero aprovechar la presencia de la superintendente Cielo Rusinque en esta plenaria de la Cámara de Representantes. Una contratista suya, doctora, llamada Diana Marcela Portilla, presentó una denuncia falsamente contra mí, acusándome de que yo estaba fraguando un plan para matarla. Una bodeguera financiada en su despacho se ha inventado una conducta de mi parte acusando falsamente”.

Según lo expuesto por Cadavid, la acusación de Portilla se centró en un presunto plan de asesinato que habría sido gestado en las instalaciones del Concejo de Medellín el 10 de abril de 2024. No obstante, el congresista desmintió categóricamente esta versión, al asegurar que en esa fecha se encontraba presente en la plenaria de la Cámara de Representantes, lo que quedó registrado en una grabación del día.
Para sustentar su defensa, Cadavid presentó la evidencia de su ubicación y aseguró que lo ocurrido no era un caso aislado, sino parte de una estrategia más amplia de desinformación financiada desde el Estado.
“Lo que ustedes han establecido, financiando ilegalmente a bodegueros para destruirnos a nosotros en la reputación, no es un caso aislado. La señora Portilla también ha sido contratista del señor Gustavo Bolívar; a eso se ha dedicado, y no es la primera denuncia que tiene (…) A mí me van a tener que probar que esa acusación de que yo estaba fraguando un plan para matarla tiene sustento y veracidad”, aseveró el representante.

Mientras Cadavid realizaba su intervención, en el video mencionado quedó registrado lo que ocurrió en el recinto, mostró que la superintendente Rusinque parecía ignorarlo y se alejaba para conversar con otras personas. Esta actitud fue interpretada por el congresista como una muestra de indiferencia ante la gravedad de la denuncia.
Al final de su declaración, el representante del Centro Democrático reiteró su postura de no aceptar ningún tipo de conciliación y exigió que se esclarezcan los hechos: “No fue un ‘trinitro’ ni fue un video, fue una declaración extrajuicio diciendo que yo preparaba un plan para matar a una contratista que está en su despacho, señora Rusinque, y aquí van a tener que responder frente a eso y a nosotros nos tienen que respetar porque yo no voy a aceptar ninguna conciliación”.
Esta situación fue rápidamente respondida por la misma mujer de la que habló Cadavid, Portilla reaccionó con un mensaje en su cuenta de X, en el que pidió a las autoridades intervenir en el caso: “Le voy a pedir señor que a mí me respete, si usted tiene algo que pedir hágalo en la Fiscalía, a mí no me acose ni me hostigue más, lo que reposa en la Fiscalía lo dijo un tercero, no yo. Así que a mí no me ponga más en peligro señor, le pido a la @FiscaliaCol garantías ante el acoso del congresista. Esto es inaudito y dejo constancia de este comportamiento”.

El episodio provocó diversas reacciones en el ámbito político y en la opinión pública, al tratarse de acusaciones de gravedad que involucran a una contratista del Gobierno y a un congresista de oposición. Por lo que muchos usuarios comentaron sobre el clip que: “Lo que busca ella es publicidad gratis y por supuesto, tener un discurso de víctima de la oligarquía, de la derecha, del patriarcado, de persecución y hacer campaña para el congreso”; “Excelente Dr. Cadavid, hay que sentar un precedente y no seguir permitiendo que el petrismo siga haciendo política”; “Así operan y los Colombianos tenemos que pagar esas bodegas del gobierno”.