La Ciudad de México enfrenta una crisis de movilidad sin precedentes. Según el estudio "Movilidad Urbana 2026" del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), los habitantes de la zona metropolitana pierden colectivamente 3.2 millones de horas diarias en traslados, representando un costo económico anual de 180,000 millones de pesos.
Radiografía de la movilidad
El tiempo promedio de traslado para trabajadores de la ZMVM alcanzó 2.5 horas diarias en 2025, incremento del 18% respecto a mediciones pre-pandemia. El 35% de los viajes laborales supera las 2 horas, concentrándose en corredores periferia-centro y oriente-poniente de la ciudad.
La distribución modal revela dependencia estructural del automóvil. Aunque solo el 22% de los hogares posee vehículo, los automóviles particulares ocupan el 85% del espacio vial. El transporte público moviliza el 65% de los viajes diarios pero recibe solo el 12% del presupuesto de movilidad.
La saturación del Metro es crítica. Las líneas 1, 2, 3 y B operan a 180% de capacidad en horas pico, con tiempos de espera superiores a 8 minutos. Las 12 líneas del sistema transportan 5.2 millones de usuarios diarios, 800,000 más que su capacidad óptima.
Transporte público en crisis
El Sistema de Transporte Colectivo Metro opera con 45 años de edad promedio en su flota. De los 385 trenes, 67 están fuera de servicio por mantenimiento o accidentes. Los incidentes operativos aumentaron 34% en 2025, incluyendo el descarrilamiento de Línea 3 que dejó 12 heridos.
Los autobuses de RTP y trolebuses enfrentan deterioro similar. La flota promedia 18 años de antigüedad, con 30% de unidades fuera de operación. Los tiempos de frecuencia en rutas troncales superan los 15 minutos, generando hacinamiento y abandono hacia opciones informales.
El Metrobús, sistema BRT más grande de Latinoamérica, muestra signos de saturación. Las líneas 1, 2 y 3 operan a 160% de capacidad, con unidades articuladas que cargan 200 pasajeros en espacios diseñados para 120. La expansión planificada enfrenta resistencia vecinal y limitaciones presupuestales.
Congestión vehicular
El parque vehicular de la ZMVM alcanzó 6.8 millones de unidades, incremento del 25% en una década. La tasa de motorización llegó a 310 vehículos por cada 1,000 habitantes, la más alta de ciudades mexicanas. El 78% de los vehículos circula con un solo ocupante.
Las principales vialidades experimentan velocidades promedio inferiores a 12 km/h en horas pico. Periférico, Viaducto, Insurgentes y Reforma funcionan como estacionamientos móviles durante 6 horas diarias. Los segundos pisos, diseñados para velocidades de 60 km/h, promedian 18 km/h.
El programa Hoy No Circula ha perdido efectividad. El 45% de los hogares con auto posee un segundo vehículo específicamente para evadir la restricción. La verificación vehicular enfrenta irregularidades, con estimaciones de 800,000 vehículos circulando con hologramas ilegales.
Impacto en calidad de vida
La movilidad deficiente afecta directamente la salud física y mental de la población. Estudios de la UNAM documentan que personas con traslados superiores a 90 minutos presentan niveles de cortisol 45% más altos, mayor prevalencia de obesidad por sedentarismo forzado, y tasas de depresión 30% superiores al promedio.
La exposición a contaminantes en el transporte público y vialidades genera carga de enfermedad estimada en 15,000 muertes prematuras anuales en la ZMVM. Los usuarios de Metro y Metrobús están expuestos a concentraciones de partículas PM2.5 tres veces superiores a niveles recomendados por OMS.
El tiempo destinado a transporte resta horas a convivencia familiar, educación, recreación y descanso. Madres trabajadoras enfrentan la mayor carga, con traslados promedio 40 minutos más largos que hombres por responsabilidades de cuidado que requieren viajes encadenados.
Soluciones propuestas
El ITDP propone un paquete de 15 medidas de implementación inmediata: expansión de carriles exclusivos BRT en 120 km de corredores prioritarios, renovación acelerada de flota de Metro con financiamiento federal, cobro por congestión en zonas centrales, estacionamientos disuasorios en estaciones terminales, y ciclovías protegidas en 500 km de vialidades secundarias.
El gobierno capitalino anunció inversión de 45,000 millones de pesos para movilidad en el sexenio, priorizando la Línea 12 del Metro hacia Santa Fe, extensión del Cablebús a Álvaro Obregón, y renovación de 1,500 unidades de transporte concesionado. Críticos señalan que el monto es insuficiente y que proyectos faraónicos se priorizan sobre mantenimiento básico.
La electromovilidad emerge como solución parcial. La flota de taxis eléctricos creció a 8,000 unidades, y las plataformas de monopatines y bicicletas compartidas registran 180,000 viajes diarios. Sin embargo, estas opciones benefician principalmente a zonas de alto ingreso con infraestructura adecuada.
