La industria manufacturera mexicana atraviesa una transformación histórica impulsada por el nearshoring. Durante 2025, el país captó inversión extranjera directa manufacturera por 52,000 millones de dólares, un incremento del 45% respecto al año anterior y la cifra más alta en la historia económica nacional.
Geografía de la inversión
El fenómeno de relocalización no se distribuye uniformemente en el territorio nacional. Los estados fronterizos concentran el 58% de los nuevos proyectos, con Nuevo León, Chihuahua y Baja California como principales receptores. Sin embargo, la novedad de 2025 fue la expansión hacia el Bajío tradicional y nuevos corredores industriales.
Querétaro experimentó un crecimiento del 78% en anuncios de inversión, consolidándose como hub aeroespacial y automotriz. Guanajuato mantiene su liderazgo en autopartes con 12 nuevos proyectos de proveedores tier-1. Aguascalientes emerge como centro de manufactura electrónica, captando inversiones de tres empresas taiwanesas de semiconductores.
Los corredores logísticos Lázaro Cárdenas-Querétaro y Altamira-Monterrey concentran proyectos de infraestructura por 8,500 millones de dólares en puertos, carreteras y parques industriales para soportar el incremento de flujos comerciales.
Sectores en auge
El sector automotriz mantiene su predominio con inversiones por 18,000 millones de dólares, pero la diversificación sectorial es notable. La electromovilidad atrae 6,200 millones para plantas de baterías y componentes de vehículos eléctricos. Tesla expandió su presencia con una gigafábrica de baterías en Nuevo León, mientras que BYD anunció su primera planta de ensamble en Coahuila.
Semiconductores y electrónica avanzada representan el sector de mayor crecimiento relativo, con inversiones de 9,800 millones de dólares. Intel, TSMC y Samsung expandieron operaciones de empaque y prueba, aunque la fabricación de chips de punta sigue ausente del territorio nacional por limitaciones de infraestructura eléctrica e hídrica.
El sector aeroespacial consolidó a México como sexto exportador mundial, con 4,200 millones en nuevas inversiones. La cadena de suministro de Airbus y Boeing se expande en Querétaro, Baja California y Sonora. Bombardier anunció el traslado de líneas de producción de fuselajes desde Canadá.
Desafíos estructurales
El boom de nearshoring enfrenta cuellos de botella significativos. La escasez de mano de obra calificada es el principal obstáculo citado por el 67% de las empresas encuestadas por la Cámara de Comercio México-Estados Unidos. La brecha entre demanda industrial y oferta educativa se estima en 180,000 técnicos e ingenieros anuales.
La infraestructura energética representa el segundo desafío crítico. Los estados del norte enfrentan restricciones de suministro eléctrico que han retrasado proyectos por 4,800 millones de dólares. La Comisión Federal de Electricidad proyecta inversiones de 12,000 millones para 2026-2028, pero analistas consideran insuficiente el ritmo de expansión.
El agua es factor limitante en regiones como Monterrey, donde la crisis hídrica de 2022 persiste. Empresas de semiconductores, intensivas en uso de agua ultrapura, han condicionado expansiones a garantías de suministro que las autoridades estatales no pueden ofrecer con certeza.
Impacto laboral y social
El nearshoring ha generado 485,000 empleos directos en manufactura durante 2025, con salarios promedio 35% superiores al promedio nacional. Sin embargo, la concentración geográfica del fenómeno profundiza desigualdades regionales. Mientras el desempleo en Nuevo León es de 2.1%, en estados del sur supera el 5%.
Los mercados inmobiliarios de ciudades industriales experimentan presiones significativas. Los precios de vivienda en Monterrey aumentaron 28% en 2025, y la disponibilidad de espacios industriales es crítica, con tasas de ocupación superiores al 97% en parques clase A.
Las tensiones laborales emergen como factor de riesgo. La reforma laboral de 2019 facilita la organización sindical independiente, y sectores como autopartes han experimentado incrementos salariales de 12-18% tras procesos de legitimación de contratos colectivos.
Perspectivas 2026-2030
Las proyecciones de la Secretaría de Economía estiman inversiones acumuladas de nearshoring por 150,000-180,000 millones de dólares en el quinquenio 2026-2030, dependiendo de factores geopolíticos, política comercial estadounidense y capacidad nacional de resolver cuellos de botella.
El escenario optimista contempla que México supere a China como principal proveedor de bienes manufacturados a Estados Unidos antes de 2028, consolidando una integración productiva norteamericana comparable a la europea. El escenario conservador anticipa que limitaciones de infraestructura y capital humano restrinjan el potencial, beneficiando a competidores como Vietnam, India y países de Europa del Este.
La política industrial activa será determinante. Países exitosos en captar nearshoring han combinado incentivos fiscales focalizados, inversión pública en infraestructura estratégica, programas masivos de formación técnica y certidumbre regulatoria. México posee ventajas geográficas y comerciales únicas, pero su aprovechamiento requiere coordinación de política pública que hasta ahora ha sido insuficiente.
